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jueves, 29 de diciembre de 2016

DAR DE COMER A UNA PERSONA DEPENDIENTE


Cuando nos ocupamos de personas dependientes o ancianas, solemos encargarnos de sus necesidades más básicas, como es el caso de la alimentación. Es importante planificar una dieta equilibrada que favorezca su salud, teniendo en cuenta las posibles limitaciones con las que puedan contar respecto a la masticación y la deglución.
La deglución se compone de dos fases, una voluntaria y otra involuntaria. En la primera se decide cuándo introducir el alimento, masticarlo y tragarlo. En la segunda, los nervios mandan un mensaje al cerebro para que active los músculos necesarios para que el alimento pase sin problemas desde la faringe al esófago y por último al estómago.
La disfagia no es una enfermedad en sí, sino que es un síntoma que aparece debido a otras complicaciones, como padecer Parkinson, sufrir un ictus o una parálisis que provoquen que la lengua, los músculos de la garganta y el esófago funcionen de forma deficiente.
Además de tener graves repercusiones para la salud, afecta a la calidad de vida de quien lo padece.
La dificultad para tragar puede provocar desnutrición o deshidratación en la persona porque no come o bebe lo suficiente. También pueden ocurrir que los alimentos lleguen a los pulmones provocando infecciones respiratorias graves, debido a episodios de atragantamiento.
A continuación describimos unos consejos útiles a tener en cuenta en la alimentación de una persona dependiente. 

Respetar los gustos

Es importante respetar sus recomendaciones del equipo de salud cuando planificamos una dieta equilibrada. No obstante, siempre que la enfermedad nos lo permita, respetaremos los gustos del comensal priorizando sus alimentos favoritos.
Una persona que sufre disfagia no puede comer alimentos sólidos, secos, pegajosos o que desprenden líquido al masticarlos (como ocurre con determinadas frutas). Por eso hay que preparar las comidas de forma adecuada, pero sin olvidar que la dieta debe ser rica y variada.
Un gran aliado son los platos únicos muy nutritivos. Es mejor realizar varias tomas de comida al día que tratar de alimentarle en una sola vez.

Preparar el entorno


Tenemos que asegurarnos de que la persona se encuentra despierta, lo más relajada y segura posible en el momento de comer. Evitaremos toda distracción o elemento alterante como puede ser una televisión encendida o unos niños jugando en la cocina.
Con ello, trataremos de construir un entorno favorable para su apetito, informándole bien sobre lo que va a comer, respetando sus ritmos sin ninguna prisa y en postura sentada (siempre que sea posible). 
Si se puede se fomentará que el dependiente coma solo, pero siempre supervisando su actividad.
Si se da de comer a una persona con dificultades para tragar hay que tener tiempo suficiente, porque tardan más en alimentarse. 
Sin embargo, no se deben emplear más de 30 minutos para que la persona que está comiendo no se canse.

Recomendaciones posturales para comer


También es muy importante cuidar los hábitos de postura a la hora de comer:
  • Le daremos la comida frontalmente para que no tenga que girar la cabeza, quien da de comer tiene que estar sentado a la altura o por debajo de los ojos del dependiente para evitar que se atragante al alzar la cabeza para comer.
  • Le diremos que coma despacio y le ofreceremos cucharadas con poca cantidad (el tamaño ideal es el de una cuchara de postre). 
  • Antes de tragar, inclinaremos levemente su cabeza hacia adelante para facilitar la toma de aire.
  • Si es una persona encamada se le incorporará lo máximo posible en la cama, con la espalda recta y la cabeza inclinada hacia delante.También nos podemos ayudar de almohadas o toallas enrolladas para sujetarle la cabeza de forma que no se balancee. Así la persona estará más cómoda y podrá tragar más fácilmente
“Es importante comer sentados siempre que sea posible y evitar acostarnos directamente después de la ingesta”

Dificultad de masticación y deglución

Las personas que sufren enfermedades degenerativas de las funciones motoras, como es el caso del Alzheimer o el Parkinson y/o problemas en el esófago o incluso un alto nivel de estrés pueden provocarnos dificultades en la masticación y deglución. Por eso mismo, deberemos adaptar la textura de los alimentos para facilitar éste proceso, a este tipo de dieta se le denomina dieta blanda mecánica.
Para evitar estas dificultades es recomendable preparar los alimentos en masas uniformes , suaves y que los alimentos sean de consistencia blanda y homogénea,para evitar que se esparzan por la boca. Puedes utilizar harina de trigo, puré de patata o yema de huevo para espesar los alimentos, pero ten en cuenta que estarás aumentando el valor calórico. 
Otra opción, que no añade calorías, son los espesantes alimentarios.Se aconseja usar algún producto de farmacia para espesar, ya que la gelatina que se adquiere en el supermercado se convierte en líquido al contacto con la saliva.
Las cosas muy líquidas pueden provocar accesos de tos. Para evitarlo se puede combinar líquido con sólido formando una pasta homogénea. Por ejemplo, galletas mezcladas con leche.
El paciente puede beber cualquier tipo de líquido, siempre y cuando se adapte su textura utilizando espesantes, como la gelatina de agua.
Otro punto a tener en cuenta es que los sabores ácidos suelen facilitar la deglución.

Utensilios

La forma en la que colocamos los utensilios para comer en la mesa debe facilitar el uso de los mismos por parte del anciano o la persona dependiente. Colocaremos el plato directamente enfrente y el resto de cubiertos y vasos a unas distancias alcanzables.

Es relativamente fácil conseguir utensilios especialmente diseñados para personas con problemáticas relacionadas con la ingesta.

Se aconseja usar siempre una cuchara, a ser posible pequeña, porque una menor cantidad de comida es más fácil de tragar. Antes de dar la siguiente cucharada hay que comprobar que se ha ingerido la ración anterior.

Pese que el sentido común nos pueda decir que usar jeringas o pajitas puede facilitar la ingesta, NUNCA se deben emplear. Su uso conlleva un alto riesgo de que al aspirar la persona se atragante y surjan complicaciones respiratorias.

Además, usar la cuchara favorece el acto reflejo de deglutir, debido a la pequeña presión que se ejerce en la base de la lengua al introducirla en la boca.

Al finalizar la comida 

Después de comer dedicaremos un tiempo a la higiene bucal y trataremos de no ir a la cama directamente, y aque eso dificultaria la digestión.En caso que sea posible realizaremos un pequeño paseo y si la persona se encuentra encamada dejaremos la cabecera elevada durante un tiempo como mínimo de 30-60 minutos. 
Una vez terminada la hora de la comida es muy recomendable que el dependiente permanezca incorporado entre 30 y 60 minutos
Con estas medidas evitamos que aspire comida, que puede pasar a la vía respiratoria y atragantarse. Si la persona se acuesta inmediatamente tras comer, puede aparecer el reflujo (retroceso del alimento hacia la boca).

Estos son los principales consejos que te damos para alimentar a personas dependientes o ancianas.

viernes, 13 de mayo de 2016

CUIDADORAS INFORMALES DE PACIENTES DEPENDIENTES. CAPITULO II



CONSECUENCIAS SOBRE LA SALUD DEL CUIDADOR PRINCIPAL

La mayoría de los estudios realizados en la actualidad determinan que el impacto sobre la salud física y mental de los cuidadores es generalmente negativo. Los principales efectos relacionados con la salud identificados son de tipo emocional, como: estrés psicológico, bajo estado de ánimo, pérdida de autonomía, depresión, frustación y sentimiento de culpa.
En un estudio realizado en España en el año 2004 (IMSERSO), las consecuencias del cuidado en la salud, según los cuidadores, incluyen: 

- Se encuentra cansado (32,7%) .

- Se ha deteriorado su salud (27,5%) .

- No tiene tiempo para cuidar de si mismo (27,2%) .

- Se siente deprimido (18,1%) .

- Ha tenido que tomar pastillas (nervios, para dormir,...) (17.6%) .

- No sigue ningún tratamiento pero cree que lo necesitaría (13,8%) .

La mayoría de los efectos positivos que tiene el cuidador son de carácter psicosocial: satisfacción por la ayuda a otro, mayor seguridad en uno mismo, mejoría de las relaciones y mayor empatía.

Un 43% de los enfermos no pueden cubrir por sí mismos los costes económicos que ocasionan y en un 20% de los casos el coste es asumido en su totalidad por el cuidador u otros familiares. Los costes indirectos constituyen una pérdida ingresos.

Las consecuencias del cuidado en el trabajo pagado, según los cuidadores, incluyen: 

- No pueden plantearse trabajar fuera de casa (26.4%).

- Ha tenido que dejar de trabajar (11.7%).

- Ha tenido que reducir su jornada de trabajo (11.2%).

- Tiene problemas para cumplir horarios (10.7%).

- Su vida profesional se ha resentido (10.2%).

Los efectos del cuidador informal respecto a las relaciones sociales son importantes y hacen referencia en el uso de su tiempo de ocio (reducido): suele recluir al cuidador en la casa, mayor tiempo de trabajo no remunerado y reducción del tiempo libre.




SOBRECARGA DEL CUIDADOR

La vida de los cuidadores gira en torno a cubrir satisfactoriamente las necesidades de los ancianos y más aún si este es dependiente, por lo que suelen abandonar sus vidas, pasando a un segundo plano. 
Esto a la larga genera alteraciones físicas, psíquicas, emocionales y afectivas. 
Para valorar la sobrecarga del cuidador principal se usa la escala de Zarit, que evaluar fundamentalmente: la salud del cuidador, el área económica y laboral, las relaciones sociales y la relación con el anciano.
Esta escala refleja cómo se sienten algunas personas cuando cuidan a otra persona. Nos sirve para detectar si el cuidador principal está sobrecargado y existe riesgo para su salud. 
El índice específico de dependencia mide la relación entre la población activa y la población dependiente de más de 65 años.

Para valorar la calidad de vida de los pacientes, Shalock y Verdugo, en los años 2002/2003, hicieron una tabla en la que indicaban dimensiones e indicadores de calidad de vida.

Para valorar los recursos sociales del anciano comienzan a aparecer escalas específicas como el "Inventario de recursos sociales de Díaz Vega" en el que se evalúan las relaciones con hijos, cónyuge, familiares (primos, hermanos, nietos,...) y amigos. También pregunta por el apoyo que cree que le proporcionan cada uno de ellos y qué cree que se podría hacer para mejorar la situación.

RECURSOS SOCIO-SANITARIOS. SERVICIO DE ATENCIÓN AL DOMICILIO

Se pueden ostentar tanto en Administraciones Públicas como Privadas y estan coordinados por profesionales del sector social. Hay dos tipos de atención:

- Atención dirigida a la vivienda. Incluye: limpieza, comida, compra y otras actividades que el anciano no puede realizar por si mismo.
- Atención dirigida a la persona. La ayuda se enmarca en actividades de la vida diaria, como la higiene, alimentación o vestido.

CENTRO DE DÍA

Centro con horario limitado, de lunes a viernes de 9 de la mañana a 6 de la tarde. Se presta una atención integral y orientada a la estimulación y mantenimiento de las capacidades (cognitivas, motrices y de relación), para lo que cuenta con profesionales especializados en rehabilitación, animación socio cultural, terapia ocupacional...

El perfil del Centro de día es una persona anciana con necesidad de ayuda para los actos de la vida diaria y que cuenta con apoyo familiar.



     
APARTAMENTOS TUTELADOS

Son viviendas destinadas a la población anciana que carecen de barreras arquitectónicas y disponen de servicios comunes, como: lavandería, comedor, salas comunes, enfermería... Requieren un cierto grado de autonomía del anciano.

TELEASISTENCIA

Es un servicio que consiste en la conexión del usuario con una central a través de un dispositivo de alarma y del teléfono. Este servicio es adecuado para personas con un cierto grado de autonomía que viven solas.

ASOCIACIONES

Pueden ofertar uno o varios servicios que aquí se cita. Hay varias asociaciones: Alzheimer, Parkinson...

RESIDENCIAS DE ANCIANOS

Centros que ofertan una atención continuada, 24 horas al día, durante estancias prolongadas. Los ancianos reciben cuidados especializados e integrales con el objetivo de incentivar, mantener o recuperar habilidades físicas, psíquicas o sociales.
Cuentan con Servicio Médico y Enfermería al que pueden añadir un psicólogo, trabajador social, rehabilitación, terapia ocupacional, animación sociocultural, podología, peluquerías, cafetería...
Pueden ser públicas o privadas.

UNIDADES DE CONVALECENCIA Y REHABILITACIÓN

Centros socio-sanitarios de corta o media estancia. Suponen un recurso intermedio entre el alta hospitalaria y el domicilio, o domicilio y residencia. También se usan en las recuperaciones de situaciones agudas y en la reagudización de procesos crónicos.

UNIDADES DE HOSPITALIZACIÓN: SERVICIO DE GERIATRÍA

Se trata de un equipo interdisciplinario. Son Unidades funcionales sin camas formado por especialistas geriátricos. Se centran en la valoración y asesoramiento al resto de servicios del hospital sobre la atención geriátrica.

POLÍTICAS DE SALUD Y GERIATRÍA 

PLAN GERONTOLÓGICO NACIONAL (1993)

Es una guía para mejorar las condiciones de vida de los mayores.
Las áreas de actuación en que se encuentra son pensiones, salud y asistencia sanitaria, servicios sociales, cultura y ocio y participación.

PACTO DE TOLEDO (1995)

- Fija la edad de jubilación a los 65 años, pero esta se puede aumentar si el anciano así lo desea.
- Mantiene el poder adquisitivo de las pensiones.
- Refuerza el principio de solidaridad.

PRINCIPIOS DE LAS NACIONES UNIDAS

Incluyen: independencia, participación, cuidados, autorrealización y dignidad. 



jueves, 18 de febrero de 2016

CUIDADORAS INFORMALES DE PACIENTES DEPENDIENTES. CAPÍTULO I


En este artículo vamos a hacer una breve mención en dos capítulos sobre la figura muchas veces desconocida, generalmente poco valorada, pero imprescindible en la mayoría de las familias actuales que es la cuidadora informal.

El envejecimiento de las poblaciones conlleva, en muchos, casos a situaciones de dependencia que están provocando un cambio en la organizaciones de los servicios sanitarios.

Es por todo ello que el servicio de Atención Domiciliaria se hace prioritario dentro del conjunto de los servicios ofertados en Atención Primaria de salud, siendo la Enfermera la principal proveedora iniciando y realizando el seguimiento de los pacientes atendidos en el domicilio.

Los receptores de estos servicios son diversos, no obstante los grupos con mayor necesidad de cuidados son: personas afectadas por procesos crónicos incapacitantes, pacientes pluripatológicos y con deterioro funcional, personas en situación terminal con necesidades de cuidados y personas que precisan cuidados en el domicilio tras el alta hospitalaria. En resumen, personas con graves dificultades para acudir al centro de salud que presentan necesidades de cuidados.

Además del propio paciente también se incluye, como receptor del servicio de Atención Domiciliaria a las cuidadoras principales, desarrollándose programas de atención basados en la formación y asesoramiento en habilidades básicas para el cuidado, manejo de problemas de afrontamiento, mejora de la autoestima, información sobre servicios de apoyo...

Los cuidadores familiares de personas mayores dependientes son aquellas personas que, por diferentes motivos, coinciden en la labor a la que dedican gran parte de su tiempo y esfuerzo, como: permitir que otras personas puedan desenvolverse en su vida diaria, ayudándolas a adaptarse a las limitaciones que su discapacidad funcional (entendida en sentido amplio) les impone.



En la mayoría de las familias es una única persona la que asume la mayor parte de la responsabilidad de los cuidados.

CARACTERÍSTICAS SOCIO-DEMOGRÁFICAS DEL CUIDADOR PRINCIPAL:
  • La mayoría de los cuidadores son mujeres.
  • De entre las mujeres cuidadoras, la mayoría son hijas, seguidas de esposas y nueras de la persona cuidada.
  • La edad oscila, en la mayoría de los casos, entre 45 y 65 años de edad.
  • En su mayoría están casados.
  • El nivel de estudios de las cuidadoras suele ser bajo en la mayoría de los casos, generalmente sin estudios o tan solo con estudios primarios; aunque las tendencias están cambiando en la actualidad.
  • Una parte muy sustancial de cuidadores comparten el domcilio con la persona cuidada.
  • En la mayoría de los casos no existe una ocupación laboral remunerada del cuidador.
  • La mayoría de los cuidadores prestan ayuda diaria a su familiar mayor.
  • Gran parte de los cuidadores no reciben ayuda de otras personas.
  • La rotación familiar o sustitución del cuidador principal por otros miembros de la familia es moderadamente baja.
  • Percepción de la prestación de ayuda: cuidado permanente.
  • Una parte de ellos comparte la labor del cuidado con otros roles familiares, como cuidar de su hijos.



ES IMPORTANTE LA FORMACIÓN DEL CUIDADOR PARA:
  • Mejorar la relación anciano-cuidador (lazos afectivos).
  • Hacerle partícipe de los cuidados, mejorando sus capacidades: higiene, movilidad, alimentación, eliminación y detección de síntomas.
  • Instruirle sobre la necesidad de desconexión de su papel de cuidador y así evitar la sobrecarga psíquica y física.
  • Elaboración de una Guía de cuidados al anciano dependiente.