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viernes, 21 de octubre de 2022

DISFAGIA EN LOS MAYORES

¿QUE ES LA DISFAGIA?

La disfagia es la dificultad o la imposibilidad de tragar alimentos sólidos o líquidos. Las personas que la sufren experimentan problemas a la hora de pasar los alimentos de la boca al estómago, en cualquier parte del proceso. Es decir, la disfagia en ancianos no solo afecta a la hora de tragar sino también puede ocurrir a la hora de introducir el alimento en la boca, al masticar o en el desplazamiento de este de la garganta al estómago.

La sensación más habitual es la de sentir que el alimento se queda atascado o no desciende bien y, aunque la dificultad ocasional para tragar no suele ser motivo de preocupación, la disfagia persistente puede derivar en problemas más graves de salud.

 

 

 

¿A QUIEN AFECTA?

Aunque cualquier persona puede manifestar problemas a la hora de tragas de forma aislada, existen ciertos factores que se consideran de riesgo y aumentan la probabilidad de padecerla de forma permanente y con consecuencias más graves.

El hecho de sufrir disfagia está muy relacionado con el envejecimiento, llegando a afectar al 60% de las personas mayores que residen en un centro.

Esto se debe a que los adultos mayores tienen mayor riesgo de sufrir determinadas enfermedades o accidentes que pueden perjudicar a la correcta deglución. En patologías como el Párkinson, por ejemplo, esta condición es ampliamente prevalente llegando a afectar a entre el 52% y 82% de los pacientes.

También asociado a la edad, y a determinadas patologías, puede producirse ciertas alteraciones en las contracciones esofágicas que afecten a la ingesta.

Por otro lado, padecer ciertas enfermedades relacionadas con el sistema nervioso o neurológico como esclerosis múltiples o un accidente cerebrovascular o patologías o tumores que afecten directamente a la cavidad bucal, faringe, esófago o estómago.

 

 

¿CUALES SON LAS CAUSAS DE DISFAGIA?

A parte de las causas anteriores, existen una serie de factores relacionados con la edad que aumentan el riesgo de padecer disfagia en ancianos. Entre los motivos más frecuentes por los que podemos sufrir este trastorno en la tercera edad se encuentran:

  • Pérdida de piezas dentales.
  • Disminución de la producción de saliva.
  • Enfermedades de los músculos que intervienen en la deglución.
  • Pérdida de masa muscular y fuerza.
  • Estrechamientos en la laringe o la faringe.
  • Efectos secundarios de medicamentos que afectan a la deglución.
  • Cirugías.

En resumen, el envejecimiento es un factor de riesgo a la hora de padecer disfagia debido a la mayor presencia de afecciones en la tercera edad y al desgaste natural que sufren los músculos y órganos participantes en el proceso de deglución con el paso de los años.

No obstante, al igual que otras enfermedades frecuentes en la tercera edad, la disfagia no es un signo normal del envejecimiento.

 

SINTOMAS DE LA DISFAGIA

La disfagia puede presentarse con mayor o menor intensidad y en lo casos más leves no mostrar ninguna complicación. Los síntomas más habituales de la disfagia en ancianos son:

  • Dolor al tragar
  • Sensación de atragantamiento o imposibilidad de deglución
  • Regurgitación
  • Náuseas e incluso vómito al intentar tragar
  • Acidez estomacal
  • Disminución del apetito y/o pérdida de peso
  • Mal aliento
  • Ronquera
  • Babeo

 

DIAGNOSTICO DE DISFAGIA

Para empezar, el profesional sanitario nos pedirá una descripción de los síntomas y dificultades para tragar que presentamos, y nos realizará una exploración física. No obstante, para diagnosticar la disfagia suelen ser necesarias algunas de las siguientes pruebas:

  • Radiografía con bario para ver y evaluar la actividad muscular del esófago.
  • Estudio dinámico de deglución con bario para visualizar el tránsito de los alimentos a medida que bajan por la garganta.
  • Endoscopia, es decir, un examen visual del esófago.
  • Manometría, un examen para medir las contracciones musculares del esófago a medida que se traga.

Debido a que la disfagia comparte síntomas con otros trastornos alimenticios, su diagnóstico puede ser complicado. Por este motivo, es importante explicarle al proveedor médico con detalle los problemas que experimentamos al ingerir alimentos y líquidos.

 

 

COMPLICACIONES EN LA DISFAGIA

El diagnostico temprano de la disfagia es fundamental para evitar graves consecuencias en la salud de las personas mayores. Aunque el impacto de este trastorno puede empezar siendo leve, la dificultad para tragar puede agravarse de forma rápida y desembocar en importantes complicaciones.

Tener problemas para ingerir alimentos y líquidos o, incluso, que nos sea imposible realizar esta acción básica, conlleva un peligro para la salud, ya que puede ocasionar una desnutrición y deshidratación. Generalmente, la incapacidad de tragar se da en casos graves de disfagia esofágica, cuando los vómitos son frecuentes y no llegamos a asimilar los nutrientes.

En este sentido, consumir los suficientes alimentos y manteneros hidratados es esencial a cualquier edad, pero aún más para las personas mayores porque puede prevenir la aparición de enfermedades y ayuda a que nuestro organismo funcione de la forma correcta.

Por otra parte, si al intentar tragar, los alimentos o líquidos se van a las vías respiratorias, esto puede provocar neumonía, al introducirse en los pulmones, o atragantamiento, al bloquear de forma total la respiración.

 

 

TRATAMIENTO DE DISFAGIA

A pesar de que algunas personas con disfagia pueden recibir tratamientos invasivos, como las cirugías, los más comunes y recomendables son aquellos enfocados en paliar los síntomas.

En este sentido, el tratamiento de la disfagia en ancianos tiene como objetivo conseguir que el mayor se alimente e hidrate de manera eficaz y sin riesgo, es decir, que obtenga los líquidos y nutrientes suficientes, además de prevenir la aspiración de alimentos y líquidos hacia el sistema respiratorio.

 

 

CONSEJOS A LA HORA DE COMER

Más allá de cómo alimentar a una persona mayor con disfagia, también hay que tener en cuenta otra serie de medidas enfocadas en el día a día de las personas con dificultad para comer. Estas son:

  • Tener una postura correcta al comer, con la espalda recta y la cabeza inclinada hacia adelante ligeramente.
  • Mantenerse sentado unos minutos al terminar de comer.
  • Triturar las pastillas, aunque ante de hacerlo deberemos consultar al médico.
  • Cepillarse los dientes tras cada comida para reducir el riesgo de atragantamiento por restos de alimentos y para estimular la producción de saliva.
  • Utilizar utensilios específicos para personas mayores con disfagia que disminuyan el riesgo de atragantamiento.
  • Evitar comer en momentos en los que estamos cansados o tenemos sueño.

Llevando a cabo estos hábitos diarios podemos reducir los síntomas de la disfagia y evitar algunas de sus consecuencias más graves, como atragantamientos o vómitos.

 

lunes, 10 de octubre de 2022

AUTOMEDICACIÓN E INCUMPLIMIENTO TERAPEUTICO EN PERSONAS MAYORES

 
 
 En el tratamiento de las personas mayores, al igual que en las otras edades, o incluso más, es básico que las pautas de toma de los medicamentos se respeten, así los efectos de los fármacos van a ser más previsibles.
 
 La automedicación se define como la toma o administración de medicamentos o sustancias con intención terapéutica, sin la intervención de profesionales sanitarios. Los fármacos más implicados en la automedicación son analgésicos y antiinflamatorios, laxantes, broncodilatadores, antiácidos y ansiolíticos. En estas categorías se incluyen tanto fármacos industriales como remedios herbales o tradicionales. Los síntomas por los que con mayor frecuencia se automedican los pacientes son dolor de cabeza, dolores osteomusculares, síntomas catarrales y gripales, molestias estomacales,  estreñimiento, problemas de la piel e insomnio.
 
                                    Los riesgos de la automedicación | AL DÍA News 
 
Más del 40% de la población geriátrica se automedica de alguna manera; es decir, cerca de la mitad de los ancianos toma tratamientos que no son conocidos por sus médicos, con los claros riesgos de salud para la poblacion mayor con claros riesgos de efectos adversos, reacciones medicamentosas e interacciones.  Por esto es imprescindible que, en la valoración médica, se interrogue, además de la medicación pautada, por los tratamientos que tome (o tenga costumbre de tomar) el paciente por su cuenta.
 El origen de la automedicación suele ser, en primer lugar, la experiencia anterior, una prescripción médica previa similar para síntomas parecidos, indicación de farmacéuticos, consejo de  familiares y amigos y, finalmente la publicidad.
 
El porqué de la automedicación es complejo; entran en juego factores psicológicos, sociales e incluso económicos. Un individuo toma la decisión de tomar un medicamento sin consultar al médico por múltiples razones:
 
 
  • Dificultad de acceso a la consulta: listas de espera, falta de tiempo, dificultades para desplazarse fuera del domicilio.
  • Desconfianza en los profesionales médicos.
  • Miedo a lo que dirá el médico, a iniciar un proceso diagnóstico nuevo.
  • Miedo o prevención a efectos secundarios de fármacos nuevos.
  • Confianza en medicamentos  y tratamientos ya conocidos.    
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  •  Tener controlada, o cuando menos conocida, la automedicación que pueda hacer un paciente va a ayudar a los médicos mucho a prevenir los efectos secundarios y las interacciones. Por esto, es muy importante comunicar a los facultativos que traten a cualquier persona qué medicamentos o remedios caseros o tradicionales suelen  tomarse ante síntomas comunes, para que se puedan tener en cuenta en el régimen terapéutico general.
  •  
  •  Otro problema de gran importancia en el tratamiento de las personas mayores es el incumplimiento terapéutico. El cumplimiento terapéutico es el grado con que los pacientes siguen las instrucciones médicas (tanto de medicación como de otro tipo). En enfermedades crónicas el cumplimiento se reduce entre el 43 y el 75% a partir de los 6 meses de tratamiento. Y en enfermedades graves, como la insuficiencia cardiaca o la diabetes mellitus,  tomar menos del 80% de las tomas empeora en gran medida el pronóstico.
    No seguir las pautas recomendadas tiene consecuencias: peor evolución de la enfermedad, aumento de la mortalidad, aumento de los costes sanitarios y de los ingresos hospitalarios por complicaciones
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  • El origen del incumplimiento es múltiple; depende de:
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  • Equipo médico tratante: accesibilidad, adecuación del tratamiento, capacidad comunicativa, entrega de material informativo, facilidad de los trámites administrativos, etc.
  • De la propia enfermedad, comorbilidad y de los propios fármacos: efectos adversos e interacciones o el miedo a presentarlos, pautas de posologías complejas, el coste del tratamiento y la complejidad de los trámites para conseguirlos.
  • El propio paciente: educación sanitaria previa, estilos de vida, apoyo familiar y del entorno, nivel cognitivo y de independencia.

Se puede mejorar la adherencia a los tratamientos con intervenciones sencillas:

 

  • Trabajar la educación sanitaria del paciente, explicando de forma adecuada las patologías y las necesidades de tratamiento, el cómo y porqué de los diferentes fármacos. Implicar al paciente en la elección del medicamento, en la medida de lo posible (si prefiere sobres a comprimidos, por ejemplo), y respetar tanto como se pueda sus preferencias.
  • Simplificación de las pautas terapéuticas:  potenciar la vía oral, procurar que los inhaladores sean todos del mismo tipo, a ser posible dosis únicas, relacionadas con actividades cotidianas  (ingestas, acostarse,…). Se deben dar las pautas por escrito de forma clara y sencilla.
  • Mayor accesibilidad a los equipos médicos, tanto en consulta como por contacto telefónico. Será interesante ver en los próximos años qué papel juegan aquí las nuevas tecnologías de la comunicación (correo electrónico, videoconferencia, etc.).
  • Mejora de la comunicación entre médicos y pacientes. Potenciar la confianza; una relación médico- paciente adecuada, con respeto y empatía es una de las mejores armas contra el incumplimiento terapéutico.   

 

  •                      Problemas frecuentes en la psicofarmacología del anciano. - IVANESALUDINCUMPLIMIENTO TERAPEUTICO/ ADHERENCIA TERAPEUTCA

miércoles, 28 de septiembre de 2022

Alucinaciones en los ancianos


¿Qué son  las alucinaciones en ancianos?

Las alucinaciones se definen como una sensación de algo que no es real. Pueden ir desde voces imaginadas hasta ver cosas que no existen realmente. Las alucinaciones son un síntoma común de diversas afecciones, como la demencia, el ictus o la abstinencia de drogas. Sin embargo, también pueden ser un indicador de un problema más grave, como un tumor o coágulos de sangre en los pulmones.


En las personas mayores, las alucinaciones suelen estar causadas por la demencia u otro deterioro cognitivo.


Aunque estos síntomas pueden asustar, hay una serie de tratamientos que pueden ayudar a aliviarlos. Mantener una conversación con un ser querido o tomar medidas preventivas puede ayudar a reducir la intensidad de las alucinaciones y mejorar el estado de ánimo general.

¿Qué tipos de alucinaciones son las más comunes en personas mayores?

Las alucinaciones entre personas mayores pueden adoptar muchas formas diferentes, desde imágenes fantaseadas hasta encuentros en el mundo real. Algunas personas también pueden experimentar alucinaciones por la noche, que pueden estar relacionadas con el sonambulismo u otras formas de parasomnia.


Las alucinaciones pueden ser un indicio de una enfermedad grave, como la enfermedad de Alzheimer o la demencia. En algunos casos, incluso pueden ser un efecto secundario de la medicación.


Por lo tanto, es importante buscar asesoramiento médico si se experimentan alucinaciones de cualquier tipo. Tanto si se trata de revivir un trauma del pasado como de ver criaturas extrañas en la entrada de su casa, tomar medidas puede ayudar a prevenir el desarrollo de una afección más grave.


Alucinación visual

Las alucinaciones visuales pueden ser causadas por cambios cerebrales relacionados con la edad o por una medicación que no se utiliza correctamente.

Alucinación táctil

Las alucinaciones táctiles son raras, pero se definen como sensaciones táctiles que no son reales. 

Alucinación auditiva

Las alucinaciones auditivas son habituales en las personas mayores y pueden estar causadas por diversas afecciones.

Alucinacion olfativa

Las alucinaciones olfativas son experiencias psicológicas que a menudo se describen como olores que no están realmente presentes (como el olor a quemado o a podrido).

Alucinación gustativa

La alucinación gustativa es un fenómeno poco frecuente pero a menudo debatido entre la población de edad avanzada. De hecho, muchos expertos sostienen que se trata de una condición puramente subjetiva, que ocurre solo en la mente de quien la percibe.  

Alucinación somática

Las alucinaciones somáticas son un síntoma común y a menudo imprevisible. Aunque las alucinaciones somáticas no suelen considerarse una afección grave, pueden ser frustrantes y difíciles de sobrellevar.


El abordaje es multidisciplinar y se tienen que valorar otras situaciones que rodean a los enfermos, como las condiciones de estrés, ansiedad, fatiga, etcétera

Siempre hay q cónsultar a un especialista 

miércoles, 7 de septiembre de 2022

AIT(Accidente isquémico transitorio)

¿QUE SIGNIFICA AIT?

 

 Un accidente isquémico transitorio (AIT) es cuando se detiene el flujo de sangre a una parte del cerebro por un breve período de tiempo. Una persona tendrá síntomas similares a un accidente cerebrovascular hasta por 24 horas. En la mayoría de los casos, los síntomas duran entre 1 y 2 horas. Un accidente isquémico transitorio es un signo de advertencia de que se puede presentar un accidente cerebrovascular verdadero en el futuro si no se hace algo para prevenirlo.

 

 Accidente isquémico transitorio (AIT)

 

CAUSAS

Un AIT es diferente de un accidente cerebrovascular. Después de un AIT, el bloqueo se rompe rápidamente y se disuelve. Un AIT no provoca la muerte del tejido cerebral.

La pérdida del flujo de sangre en una zona del cerebro puede ser causada por:

  • Un coágulo de sangre en una arteria del cerebro
  • Un coágulo de sangre que viaja hacia el cerebro desde otro sitio del cuerpo (por ejemplo, desde el corazón)
  • Una lesión en los vasos sanguíneos
  • Estrechamiento de un vaso sanguíneo en el cerebro o que lleva al cerebro  


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  • Derrame cerebral isquémico

 FACTORES DE RIESGO

La presión arterial alta es el principal riesgo para los AIT y los accidentes cerebrovasculares. Otros factores de riesgo importantes son:

  • Latidos cardíacos irregulares llamados fibrilación auricular
  • Diabetes
  • Antecedentes familiares de accidente cerebrovascular
  • Ser hombre
  • Colesterol alto
  • Edad mayor, especialmente después de los 55 años
  • Etnicidad (los afroamericanos son más propensos a morir de un accidente cerebrovascular)
  • Tabaquismo
  • Consumo de alcohol
  • Consumo de drogas recreativas
  • Antecedentes de un AIT o de un accidente cerebrovascular

Las personas que tienen una enfermedad cardíaca o mala circulación en las piernas causadas por arterias estrechas también son más propensas a tener AIT o accidente cerebrovascular.

 

 

SINTOMAS

Los síntomas comienzan repentinamente, duran poco tiempo (desde unos pocos minutos hasta 1 a 2 horas) y desaparecen. Estos pueden ocurrir de nuevo posteriormente.

Los síntomas de un AIT son iguales a los síntomas de un accidente cerebrovascular e incluyen:

  • Cambios en la lucidez mental (incluso somnolencia o inconsciencia)
  • Cambios en los sentidos (como en la audición, la visión, el gusto y el tacto)
  • Cambios mentales (como confusión, pérdida de memoria, dificultad para escribir o para leer, dificultad para hablar o para entender a los demás)
  • Problemas musculares (tales como debilidad, dificultad para deglutir, dificultad para caminar)
  • Mareo o pérdida del equilibrio y de la coordinación
  • Falta de control de esfínteres
  • Problemas nerviosos (como entumecimiento u hormigueo de un lado del cuerpo) 

 

 SIGNOS DE LA PRUEBA E.O. C.B.H.T. PARA RECONOCER UN DERRAME CEREBRAL

 

PRUEBAS Y EXAMENES

Con frecuencia, los signos y síntomas de un AIT habrán desaparecido por completo al momento de llegar al hospital. Un diagnóstico de un AIT puede hacerse solo sobre la base de la historia clínica.

El proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico para verificar si hay problemas cardíacos o vasculares. También buscará problemas con los nervios y los músculos.

El médico utilizará un estetoscopio para escuchar el corazón y las arterias. Se puede escuchar un ruido anormal llamado soplo al auscultar la arteria carótida en el cuello u otra arteria. Un soplo es causado por un flujo sanguíneo irregular.

Se llevarán a cabo exámenes para descartar un accidente cerebrovascular u otros trastornos que pueden causar los síntomas.

  • Probablemente le harán una tomografía computarizada de la cabeza o una resonancia magnética del cerebro. Un accidente cerebrovascular puede mostrar cambios en estos exámenes, pero no los AIT.
  • Le pueden hacer una angiografía, una angiografía por tomografía computarizada o una angiografía por resonancia magnética para ver cuál vaso sanguíneo está bloqueado o sangrando.
  • Le pueden hacer una ecocardiografía si el médico piensa que usted puede tener un coágulo de sangre proveniente del corazón.
  • Un dúplex carotídeo (ultrasonido) puede mostrar si las arterias carótidas del cuello se han estrechado.
  • Le pueden hacer una ecocardiografía (ECG) y un monitoreo del ritmo cardíaco para verificar si hay latidos cardíacos irregulares.

Su médico puede realizar otros exámenes para verificar si hay presión arterial alta, una enfermedad cardíaca, diabetes, colesterol alto y otras causas y factores de riesgo para AIT o accidente cerebrovascular.

 

 

TRATAMIENTO

Si usted ha tenido un AIT dentro de las últimas 48 horas, probablemente lo hospitalicen para que los médicos puedan buscar la causa y dejarlo en observación.

La presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, la diabetes, el colesterol alto y los trastornos sanguíneos se deben tratar en la medida de lo necesario. A usted se le motivará para que haga cambios en el estilo de vida para reducir el riesgo de otros síntomas. Estos cambios incluyen dejar de fumar, hacer más ejercicio y consumir alimentos más saludables.

Usted puede recibir anticoagulantes, como el ácido acetilsalicílico (aspirin) o Coumadin, para reducir la coagulación sanguínea. Puede ser que algunas personas que presentan obstrucción de las arterias del cuello necesiten cirugía (endarterectomía carotídea). Si tiene latidos cardíacos irregulares (fibrilación auricular), recibirá tratamiento para evitar futuras complicaciones.

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Los AIT no causan daño duradero al cerebro.

Sin embargo, son un signo de advertencia de que usted puede sufrir un accidente cerebrovascular verdadero en los días o meses venideros. Algunas personas que experimentan un AIT tendrán un accidente cerebrovascular dentro de un período de 3 meses. La mitad de estos accidentes cerebrovasculares suceden durante las 48 horas posteriores a un AIT. El accidente cerebrovascular puede ocurrir ese mismo día o en una fecha posterior. Algunas personas presentan solo un episodio de AIT y algunas tienen más.

Las probabilidades de un accidente cerebrovascular futuro se pueden reducir haciendo un seguimiento con su proveedor para manejar los factores de riesgo.


martes, 6 de septiembre de 2022

CONSEJOS PARA VIAJAR EN LA TERCERA EDAD

 

 Llegados a una edad, si la salud acompaña, hacer turismo puede resultar una actividad muy adecuada y placentera. Para ello, sin embargo, se deben tener en cuenta una serie de recomendaciones que plantearemos a continuación.

 

 La planificación

 Antes de emprender un viaje es importante planificarlo con tiempo: qué se necesitará, de qué manera se llegará hasta allí, serán necesarios documentos como visados, informes de tratamientos, tarjetas sanitarias, vacunaciones… Sobre todo, en el caso de las personas mayores, es esencial informarse bien y planear completamente las vacaciones para no tener problemas o improvistos de última hora. Se debe de tener planeado:

 

-El medio de transporte

En el caso de viajar en avión, es importante acudir al aeropuerto con suficiente tiempo para efectuar todos los trámites y controles. Las personas mayores deberán acudir con bastante antelación ya que, a menudo, los desplazamientos dentro del propio aeropuerto son interminable. Además, en caso de tener dificultades en la deambulación, pueden solicitar una silla de ruedas a la compañía de vuelos o al mismo aeropuerto para desplazarse con mayor facilidad.

       

      Derechos de los pasajeros de autobús y cómo reclamar           MC21, el avión con el que Rusia pretende competir con Boeing y Airbus |  Noticias de Aerolíneas | Revista de turismo Preferente.com

-Duración del viaje

Si el viaje dura más de dos horas, es importante levantarse y caminar por los pasillos del avión, mover los pies, brazos y cuello, para evitar la aparición de coágulos en las piernas o posibles contracturas musculares. Del mismo modo, en el caso de viajar en autocar o en coche, es recomendable salir del vehículo y “estirar las piernas” cada dos horas.

                                        Fotos de Reloj de pared, Imágenes de Reloj de pared ⬇ Descargar |  Depositphotos

-Cambios de horario y ritmo: Jet-Lag

Viajar conlleva un cambio del ritmo de vida. Las personas mayores acostumbran a llevar una rutina muy pautada por lo que no es recomendable un cambio muy radical. De todas formas, si se produce un desfase horario es conveniente tratar de adaptarse paulatinamente a la nueva situación de cara a disminuir el efecto del jet-lag.

                                      Que es el jet lag y como se combate - Infovisitas | Turismo, Consejos y Más

-Alimentación

Las personas mayores tienden a seguir una dieta equilibrada basada en una serie de alimentos a los que su estómago ya está acostumbrado. Viajar, sin embargo, supone conocer una nueva gastronomía: platos más complejos que los acostumbrados, nuevos alimentos, cocinas exóticas… Es bueno explorar este aspecto de la cultura pero con moderación ya que si se da un cambio radical en la dieta, existe el riesgo de sentirse mal.

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-Vestimenta

Todo desplazamiento implica la elección de prendas amplias y cómodas. Una vez en el destino debemos adaptar la ropa a la temperatura del lugar, por lo tanto, es útil informarse de las temperaturas y climatología habitual de nuestro destino antes de hacer las maletas. Este aspecto es esencial para la gente mayor que siente mucho más los cambios de temperatura.

                                    Moda para adultos mayores

-Documentación sanitaria

Ante cualquier desplazamiento, sea corto o largo, cerca o lejos, se tiene llevar la documentación precisa. Es esencial recordar a las personas mayores que deben llevar consigo:

  1. La Tarjeta Individual Sanitaria para ser atendidos en un centro de urgencias del sistema público dentro del territorio español.

  2. La Tarjeta Sanitaria Europea en el caso de viajar por la Unión Europea. Se tiene que solicitar en las Oficinas de Información de la Seguridad Social y tiene una validez de dos años.

  3. Póliza de seguros de viaje: para los viajes fuera de Europa es interesante suscribirla. Podemos informarnos en las agencias de viaje.

                                Qué significan los números de mi tarjeta sanitaria?

     -Medicación

    La gran mayoría de personas mayores se medican de forma habitual. Si se sigue un tratamiento crónico o de larga duración deben estar seguros de llevar (en el equipaje de mano en el caso de vuelos) la cantidad suficiente de medicación para los días previstos del viaje. Si se han de traspasar fronteras es interesante llevar un informe del médico habitual, traducido como mínimo al inglés, en el que se especifique la necesidad del tratamiento.

    Además, en caso de no precisar medicación de forma habitual, es recomendable llevar un pequeño botiquín de emergencia para imprevistos. Este botiquín variará en función del destino, pero en general deberá incluir:

    Material para curas (apósitos adhesivos, esparadrapo, gasas estériles, antiséptico), analgésicos (paracetamol, ibuprofeno).

    Medicación para el mareo por movimiento.

    Crema dérmica con un corticoide suave (para picaduras de insectos o erupciones leves).

    Termómetro clínico digital.

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    -Vacunas

    Una persona mayor quizás no realice viajes de tanta duración ni distancia pero, en el caso de traslados internacionales el viajero debe asesorarse sobre la necesidad de vacunaciones u otras medicaciones para prevenir enfermedades propias de la zona que se vaya a visitar. La información se puede recabar en los Centros de Vacunación Internacionales del Ministerio de Sanidad. Allí, además de facilitar las vacunaciones o la medicación necesaria, informa sobre otras acciones profilácticas importantes. Sin embargo, para que estas medidas sean efectivas, la información se tiene que buscar con tiempo suficiente antes del viaje: el tratamiento en ocasiones se tiene que aplicar unas semanas antes del viaje, y además hay que contar con la lista de espera de los centros de vacunación.

                                   La EMA respalda las vacunas de Pfizer y Moderna adaptadas a variantes –  EUROEFE EURACTIV

    LO QUE DEBES SABER 

    A medida que nos hacemos mayores, más importante es planificar un viaje con antelación ya que más necesidades tenemos.

    La planificación del viaje supone organizar qué medio de transporte utilizar, qué vestimenta llevar, qué medicación o vacunas se necesitarán..

    Las personas mayores no están acostumbrados romper con su rutina por lo que los cambios en el ritmo de vida, en el horario o en la gastronomía pueden causarles malestar.